El Maestro en Arquitectura Raúl Dávila Espinoza funda en el año 2008 la firma Dávila Espinoza Arquitectos.

Oficina que nace bajo un encargo para desarrollar proyectos residenciales en la ciudad de Aguascalientes.

A la par de la docencia y la investigación en temas de espacio público, teoría de la arquitectura y arte contemporáneo diseña proyectos comerciales, industriales, de vivienda residencial y en serie.

Ha colaborado en varios foros de discusión sobre temas de teoría de la arquitectura mexicana en el ITESO universidad de la cual es egresado.

Actualmente trabaja a la par de su esposa la historiadora América Nava en su oficina desde la ciudad de Aguascalientes.

La combinación de sus dos disciplinas, ha nutrido la concepción, la propuesta social y la estética de sus proyectos.

Una larga trayectoria consolida su trabajo social como diseñadores. En 2010 desarrollan manuales de autoconstrucción en la sierra Tarahumara y en municipios de Jalisco para comunidades indígenas a través de la asociación Hábitat para la Humanidad.

En el campo de la gestión de proyectos culturales, promueven y dirigen la primera muestra de arquitectura contemporánea en Aguascalientes y un coloquio para analizar el estado de la Arquitectura actual.

Promueven varias exposiciones más y participan de la Galería Ruido Proyectos.

Galería dedicada a promover artistas emergentes.

En el año 2013 publican la tesis de maestría “El Barrio de la Salud, Usos y Apropiaciones del espacio público” a partir de un proyecto de diseño participativo en uno de los barrios más antiguos de la ciudad y en el año 2014 publican el primer catálogo de arquitectura del siglo XX en Aguascalientes.

Han colaborado con otros despachos y empresas constructoras para el desarrollo de equipamiento público y obra civil.

“Entendemos el problema arquitectónico desde la ciudad, su temporalidad, el espacio íntimo y el carácter propio de cada obra de arquitectura.

Nos interesa la complejidad del problema a resolver en la arquitectura.

Creemos en las ciencias sociales como acercamiento a esa problemática, y buscamos en la identidad individual y regional pistas para construir una teoría y desde allí fundamentar un proyecto de diseño.

En nuestra oficina creamos la metodología CIIR -crear, innovar, investigar y repensar lo ya hecho-.

Si no fuera de esa forma, la arquitectura sería un método sin variables que no resultaría en nada provechoso.

Desarrollamos proyectos que se adecuan al cambio de significados que construyen la realidad, de la misma forma en que las personas y las sociedades lo hacen”.